Mundo ficciónIniciar sesiónLos días fueron pasando y los dos estaban irreconocibles.
Cuando Giselle llegaba a la empresa, todos se la quedaban viendo disimuladamente, porque ahora era más dura que antes, pero también era cierto que sonreía más. En cambio Max, se había relajado un poco, seguía pendiente de todos los proyectos, pero todos sabían que a las cuatro de la tarde se iba.
Los tiempos de quedarse hasta la hora que fuera necesario había







