Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto lo hace, esta vez con menos lentitud, siente que está apretada, pero no se detiene. Giselle siente que todo él la llena, pero hay algo que no le gusta.
—Max… para —él se detiene y sale de inmediato.
—¿Te duele aún? —le pregunta preocupado.
—No es eso… pero lo siento extraño.
—Por supuesto, nena, es por el preservativo, si quieres puedo cambiarlo por otra textura.







