Mundo de ficçãoIniciar sessãoMax la ve y sonríe, porque supo perfectamente que ella no quería una fiesta convencional, una boda de la típica princesa.
No, esa era la boda de una mujer que estaba dispuesta a iniciar de cero con él, que al fin podría ser ella misma, sin esperar la aprobación de los demás.
Los dos se miran con sorpresa, porque Giselle no se esperaba a Max vestido así.
—Yo quiero ese rastreador en el auto de Lucy —le dic







