Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto termina, se pone de pie y lleva los platos sucios al fregadero, pero Max se para tras ella y le dice que vaya a terminar de alistarse, que le corresponde lavar. Giselle da unos poco pasos y se gira para peguntarle algo que le llama la atención.
—Max, ¿por qué no tienes alguien de servicio?
—Porque amo mi privacidad —le dice sin dejar de lavar los platos—. Solo una persona viene a limpiar dos veces al mes lo que yo no puedo.







