Mundo ficciónIniciar sesiónAl llegar al subterráneo, Max le deja el paso libre a Giselle para que salga. Ella camina mirando a todos lados, buscando al chofer que la lleva, pero no lo encuentra. Va a enviarle un mensaje, pero Max la detiene.
—Yo te llevaré.
Ella asiente y caminan juntos al auto de Max, que hoy no es el convertible. Le abre la puerta del copiloto y la ayuda a subir, porque es un poco alto. Rodea el auto con gracia, soltando los botones de su saco, se lo quita antes de s







