Mundo de ficçãoIniciar sessãoUna mujer de unos cuarenta años entra junto a dos muchachos que no tienen más de quince, Max se pone de pie y estrecha la mano de cada, Giselle hace lo mismo y todos toman asiento.
—Muchas gracias por recibirnos —dice la mujer.
—Es un gusto poder tenerles aquí —Max se comporta cordial, pero Giselle no sabe si aceptará la propuesta—. Dígame, ¿en qué podemos ayudarle?
—Mi nombre es Mary Cla







