Después de hablar con mi asistente, me limité a guardar el teléfono y observé la hora. Había perdido más tiempo de lo que esperaba, y mi agenda no iba a esperar por mis problemas personales. Agarré mi maletín y me dirigí hacia la entrada. Necesitaba ir a la empresa, pero antes de salir debía asegurarme de que todo quedara resuelto. Mis hijos necesitaban una niñera, aunque ellos se empeñaran en demostrar lo contrario.
Sabía perfectamente lo que iba a suceder. La nueva personara que lograra lleg