43 - Son experimentos crueles.
Dos semanas habían pasado desde que tomé la decisión de sumergirme en las sombras del convento, adoptando el hábito de una monja mientras perseguía un propósito mucho más profundo. Durante este tiempo, Roman no había buscado noticias de mí, y aunque no estaba segura de si quería que lo hiciera, el dolor en mi corazón por su ausencia era innegable.
Cada noche, mientras patrullaba los callejones oscuros en busca de señales de actividad sospechosa, me preguntaba si Roman estaba pensando en mí tamb