Me sentía como un animal acorralado, con todas mis garras afuera, listas para atacar. Belle había tocado mi lado más oscuro y estaba lleno de rabia. En la oficina de la sede de la mafia, sentí que todo mi mundo se desmoronaba a mi alrededor. La rabia consumía mi ser, y no podía controlarla.
Recordaba cada pequeño detalle que me llenaba de tanta ira. Mi esposa, que había sacudido la confianza que tenía en ella. Cuando pensé que Belle estaba dominada, me sorprendió queriendo una autoridad q