Capítulo 55. Una fantasía cumplida
El aire fresco de la noche los golpeó al salir del bar lo que le refrescó un poco la cabeza a Fabricio, Gia lo llevaba abrazado por la calle lo que le produjo una inmensa satisfacción.
―¿Cuál es tu edificio? ―preguntó Gia.
―Ese ―respondió Fabricio señalándolo con la mano.
―Dame las llaves.
Fabricio metió la mano en el bolsillo de su pantalón y le entregó una llave.
Llegaron al lujoso edificio y él saludo al portero, entraron y subieron al ascensor. Fabricio marcó el último piso. Cuando entr