Capítulo 53. Un adiós definitivo.
―Vamos, Nonna, es absurdo pensar que puedas irte a vivir de nuevo al pueblo y encima sola ―dijo Bianca ―escuchaste lo que dijo el médico, deberás hacer terapia mucho tiempo para volver a caminar
―No quiero molestar, tú tienes tu casa y tu familia, una extraña siempre molesta ―refunfuñó Giorgia.
―Puedes irte a vivir con nosotros buelita, yo comenzaré el segundo año en la universidad en dos semanas, pero seguiré viviendo en la casa ―ofreció Gia.
―¿Por qué no te vas a vivir al campus como hizo Bia