Capítulo 45. Las casualidades no existen.
En Sicilia se alojaron en una lujosa mansión frente a la playa que Lorenzo alquiló por un mes. El día anterior llegaron en la tarde, tuvieron que retrasar el vuelo unas horas porque Lorenzo tuvo que ir a declarar a la delegación a declarar en contra de Carmina después de que a Bianca se le pasara el dolor de cabeza.
Al día siguiente en la mañana después de desayunar una impaciente y feliz Gianna se marchó a la playa con Gia, Danetta y Mateo, el más pequeño de los Romano, además de dos guardaesp