Capítulo 137: Me engaño
Talina se limpió el rastro de las lágrimas con un gesto cargado de resentimiento, irguiéndose a pesar de estar acorralada.
—No me merezco esto, Leónidas… esta humillación… en verdad no la merezco —soltó ella, tratando de recuperar un poco de dignidad.
—¿Te parece? —Leónidas soltó una carcajada seca, carente de cualquier rastro de humor—. Puedes enorgullecerte: me viste la cara de estúpido. Casi me engañaste, solo casi… Tu mentira habría quedado al descubierto tarde o te