Capítulo 38

Me desperté en la cama cubierta por una fina sabana blanca, estaba desnuda, estire mi mano para tocar el pecho de Martín pero no estaba lo cual me extrañó, me levanté y me coloque mi bata para poder salir.

¿Se habrá ido a trabajar? Es lo que se me llega a ocurrir ¿qué hora es? No creo que sea tan tarde como para que ya se encuentre en el trabajo. Tome mi teléfono de la mesa de noche y busque ya eran casi las 10 de la mañana.

¡No puede ser!

No había llevado a Larry al colegio, salí del cuarto y
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