No podía dejar de tener aquellos recuerdos.
Cuando conocí a su madre y lo hermoso que me trato, como nos recibió a mi y a mi hijo con los brazos abiertos
Las horas parecieron volar junto a mi pequeño, vimos una película, comimos dulces e incluso pude después de tanto tiempo cepillar su cabello recién lavado.
A pesar de no estar en un parque donde podía drenar toda la energía que tenía, él se quedó profundamente dormido en su cama mientras yo estaba a su lado leyéndole un cuento, no era de noche