Me desperté en la cama cubierta por una fina sabana blanca, estaba desnuda, estire mi mano para tocar el pecho de Martín pero no estaba lo cual me extrañó, me levanté y me coloque mi bata para poder salir.
¿Se habrá ido a trabajar? Es lo que se me llega a ocurrir ¿qué hora es? No creo que sea tan tarde como para que ya se encuentre en el trabajo. Tome mi teléfono de la mesa de noche y busque ya eran casi las 10 de la mañana.
¡No puede ser!
No había llevado a Larry al colegio, salí del cuarto y