Cuando Mía abrió los ojos, pensó que estaba en un sueño. Uno donde sus dos hombres la miraban con adoración y por primera vez no parecían empecinados en matarse el uno al otro. Recordaba con detalle el encuentro que había tenido con la diosa luna, y todo lo que le había contado, pero sintió que no hacía falta explicarles nada, pues de alguna forma ellos ya parecían saberlo todo.
Damien le sostenía la mano con anhelo, su corazón latía a toda velocidad mientras sus miradas se encontraban con inte