Nada más sentir su olor me dan ganas de zafarme de esta cadena y arrancarle el corazón aun latiendo.
—Pero que le hiciste al hechicero —Se detiene y me mira. —Vaya ya veo por qué mi sobrino te acepto —Lo miró con odio, dolor y angustia. —Eres hermosa aún en tu forma humana, ya veo por qué no te rechazo aun sabiendo que eres un demonio —Mientras el habla trato de meterme en su cabeza, pero algo oscuro y poderoso me lo impide. —Creo que te conservaré por un tiempo, eres hermosa y me encantas, des