— ¿Qué demonios estás diciendo? - Deán retrocedió, mientras Muriel avanzaba, pero la Bruja no lo hacía sola, cada paso que daba lo hace resguardada por los Mestizos de sangre pura.
— Lo que escuchas Deán, todos ustedes siempre fueron tan estúpidos para seguir el juego que yo misma había ideado cuándo descubrí que estaba embarazada - Los mestizos estaban rodeando el lugar y nadie se estaba dando cuenta.
— Es mentira, no soy tan estúpido, el bastardo es Mestizo de Sangre pura, tiene la sangre de