Las campanas anunciaban que había llegado las 10 de la noche, los mestizos de sangre negra se dirigían a la Capilla en dónde se realizará el culto, aquella noche que ocultaba los anhelos más profundos de aquellos que se sentían en una prisión, los Desterrados no tenían miedo del paso que iban a dar, aquello no estaba en su genética, pero sabían que si llegaban a descubrirlos los destrozaría, Lillith observaba la Luna, mientras Lilibeth correteando se acercó a su madre, faltaba que sonase una so