Eva North
El vestido fue lo que nunca imaginé que me pondría.
Tenía una sola manga y era algo delgada la tira. Tenía aberturas en triángulos justo debajo de mis senos y en también en los costados, era de color marrón, como la tierra y las hojas del otoño.
Y la espalda a penas se tapaba.
Star llegó a eso de las cuatro de la tarde para arreglarme, no porque fuera algo totalmente necesario, sino porque según ella, era cool usar las tradiciones antiguas, que la gente me amaría por eso.
Por