Eva North
Solo yo y la diosa luna sabíamos los sacrificios que había tenido que ser capaz de hacer para poder llegar en dónde estaba.
Fueron meses de entrenamiento intenso, llantos, sangre y dolor para poder llegar a donde estaba.
Y cuando esa maldita hoja fue absorbida por mi cuerpo, esa hoja gloriosa que nos daba habilidades superiores, pues casi morí porque mi cuerpo no soportó el cambio.
Seguía siendo humana, sí, pero ahora era más difícil de matar que antes, más difícil de engañar y podrí