Mundo ficciónIniciar sesiónCELESTE CÁRDENAS
—Qué mujercita tan intensa, pero tendrás que decidir, gritar con todas tus fuerzas o conservar un poco de tu dignidad —dije con una gran sonrisa, posando mi mano sobre su hombro.
Le guiñé un ojo y al dar media vuelta, tiré lo suficiente de su manga, haciendo que los cortes precisos que le había hecho a su vestido destensaran los hilos y este se hiciera jirones en cuestión de segundos ante la mirada sorprendida de todos los presentes.&nbs







