Mundo de ficçãoIniciar sessãoISABELLA RODRÍGUEZ
—¿Mami? ¿Mamita? Despierta…
Escuché la dulce voz de mi patito y por un momento me imaginé que estaba en casa, aún en la cama, incluso si extendía mi mano, podría sentir el tibio cuerpo de Gabriel durmiendo a mi lado, pero entonces me di cuenta de que no podía mover las manos y que en vez de ca







