Farid.
PLAN.
A la mañana siguiente noté que el día estaba oscuro, no dormí mucho, pero sentía una fuerza increíble en mi cuerpo que me hacía vibrar.
Había pedido anunciar a primera hora una reunión con todos los generales de alto rango, entre eso a Madani, porque, aunque fue mano derecha de mi padre, sabía que era una general incorruptible, y que seguiría al pie de la letra todo lo que mi boca hablara.
También entendía que no sería fácil que aceptaran lo que estaba planeado hacer, pero esta ca