Alana.
ENAMORADA.
Hubo un reposo al minuto en que sentí que todo mi cuerpo se dividía en partículas, y mi ser se fragmentaba indiscutiblemente. En la habitación solo se podía escuchar las respiraciones agitadas de Farid y mías, y luego después vino mi conciencia a golpearme como nunca.
¿Qué hiciste Alana? Te entregaste a un hombre que nunca será tuyo, le entregaste tu virtud, y muy pronto lo verás al lado de otra mujer.
Mi quité la lágrima de mi mejilla rápidamente, mientras intenté quitarme de