Liliana
Me tenso visiblemente ante las palabras que escucho a mi espalda. Miro a Lorenzo y en su rostro no existe expresión alguna al mirara a la susodicha que no me tomo el tiempo de… atender. Es su problema, no quiero hacer una escena porque lo que menos me importa es que él piense que estoy celosa.
¡Aunque arda en ira!
—Voy por María de los Ángeles, no quiero que se lastime en esos juegos —trato de deshacer el agarre y me clava el par de pozos oscuros en el rostro.
—Ronda Sweet, te presento