Madison.-
Vi la noche caer desde mi oficina, la incertidumbre y la angustia me mantuvieron abrumada una vez más mi teléfono sonaba había perdido la cuenta de las llamadas y los mensajes recibidos de Edgar.
Ya no era esa persona con la que me sentía cómoda, había algo desconocido… algo oscuro en él que comenzaba a inquietarme.
Miro de nuevo el anillo que me ata a él, el peso que se siente es… casi insoportable de llevar.
— Necesito aire
Los pasillos de la clínica se sienten fríos y solitario