Libre.
Todd.-
La mansión de los Winter se erguía ante mí como un mausoleo, las luces iluminaban el camino hacia la entrada.
Entré por el garaje atravesando los pasillos de servicio que conocía desde niño esquivando a los empleados que me miraban con una mezcla de horror y lástima.
Ya lo sabían.
Todo el mundo lo sabía.
Subí las escaleras hacia el ala este donde el silencio era tan denso que podía escucharse el latido de mi propio corazón.
Me detuve frente a las puertas dobles de la habitación de A