Todd.-
No sé como llegué aquí, los recuerdos son fragmentos.
El olor a hierro y desinfectante barato es lo único que llena este espacio de cuatro paredes de concreto gris, mis manos apoyadas sobre mis muslos y no puedo dejar de mirarlas el rojo ya no es brillante, se ha oscurecido volviéndose una costra marrón que se cuartea en las grietas de mi piel.
Es la sangre de Eleonor.
La imagen de ella tirada en el suelo, tratando de sobrevivir no desaparece de mi mente mientras yo presionaba su pecho