Brandy.-
Dejo escapar el aire que contuve mientras el cuerpo sudoroso y regordete de Robinson se aleja del mío, toma todo de mí para no vomitar.
— No sé cómo Lennox te pudo desechar, eres una diosa Brandy –exclama mientras enciende un cigarrillo, desvío la mirada al ver esa enorme panza que hasta hace unos pocos segundos estuvo aplastándome–. aunque no recordaba que fueras tan…fría.
— ¿Te sentirías mejor si finjo? –le pregunto levantándome rápidamente de la cama, lo único que deseo es quitar