Culpa.
Todd.-
No podía volver a la empresa, no como me sentía ahora mis manos temblaban sobre el volante, no por el alcohol sino por la humillación que Madison me había infligido.
Sus palabras, impregnadas de un desprecio que nunca creí merecer de ella.
Elegí casarme con Beatrice para protegerla de la maldad de mi madre.
“Tú ya tienes familia” esa frase se repetía en mi cabeza como disco rayado. Si supiera el infierno en el que vivo.
Cada vez que cerraba los ojos sentía el calor de su piel contra