ISABELLE
En cuanto leí el mensaje de Andrew, que no entendí, guardé el teléfono en el bolso y me pasé todo el trayecto mirando por la ventana.
Me bajé en el restaurante y me dirigí a la cafetería para comprarle el café.
No tenía tiempo para descifrar sus palabras, me esperaba un largo día y el Sr. Montero ya me estaba presionando.
Lo último que quería esta mañana era que me echara la bronca.
Empujé la puerta del restaurante y me envolvió el familiar aroma del café.
Me acerqué a Joey, que estab