ISABELLE
Me desperté con el rugido de mi estómago, un sonido grave que había estado intentando ignorar, pero no pude.
Estaba realmente hambrienta.
Me había quedado dormida en cuanto Joey se marchó y acababa de despertarme.
Me pregunté si Sophia también seguiría allí, pero no oía voces, así que supuse que también se había marchado.
Toqué el espacio vacío a mi lado, tratando de alcanzar mi teléfono, que había dejado en la cama...
Cuando lo alcancé, miré la hora y vi que eran las 5 de la tarde.
J