POV Alessandro
Así que aquí estamos en Florencia, en el último día de nuestro viaje. Lo que yo tenía planeado como algo para que ambos disfrutáramos se ha vuelto una gran pesadilla.
Porque sí, mi secretaria escuchó casi toda la conversación que tuve con ese imbécil, en donde él hacía una defensa impecable de la moral y la ética de ella y yo, en cambio, procedía como un total troglodita. Así que, como era de esperar, Stravos quedó como el héroe y yo como el malo de la película.
Y para rematarla,