POV Alessandro
Me detuve en seco. Lentamente, me giré para encararlo, guardando el teléfono en el bolsillo con una parsimonia que ocultaba el volcán que llevaba por dentro. Stravos venía caminando por el pasillo, impecable, arrogante, como si fuera el dueño del maldito hotel.
—Vaya, la rata salió de la alcantarilla —escupí, dándole una sonrisa gélida—. Me preguntaba cuánto tardarías en venir a vigilar tu propiedad. Aunque veo que necesitas dos gorilas para hacer el trabajo sucio por ti. ¿Tan po