POV Selena
Desvergonzado, soberbio y creído. No soporto su postura; es insufrible.
Suelto una risa seca, desprovista de cualquier pizca de gracia, y le doy un golpe firme en la muñeca para obligarlo a soltarme la barbilla. No me muevo, pero planto mis manos a los lados de sus muslos en el sofá, invadiendo su espacio de la misma manera en que él invadió el mío.
—¿Tu mujer? —le espeto en un susurro furioso, cuidando que mi voz no suba el volumen suficiente como para alertar a Luca—. Creo que los