Victor Cole sentía la presión como una soga apretándose lentamente alrededor de su cuello. Sabía que estaban cerca, muy cerca, de desmantelar algo mucho más grande de lo que había imaginado al inicio de su investigación.
El tráfico de bebés no era una simple venganza personal de Joseph y Caroline, sino una parte de una red criminal que operaba en las sombras. Y ahora, todo su instinto le gritaba que debían moverse rápido. Si no lo hacían, los bebés, incluyendo al hijo de Lorelai y Charlie, desa