CAPÍTULO 15 – Una Verdad Oculta.
Una vez que Jenna se fue, David se quedó en el despacho, con los ojos aún llenos de furia. Sin embargo, una pequeña parte de él no podía dejar de pensar en la mirada de Jenna. Había algo innegable en sus ojos que le decía que no mentía, una sinceridad que era incapaz de ignorar.
Inquieto, movió su silla hacia la estantería y activó un interruptor. Al hacerlo, la estantería se desplazó, revelando una segunda habitación en la que se ubicaba la central de cámaras de la mansión. Estaba decidido a r