Jazmín comenzó a trabajar como mesera en el mismo restaurante donde su abuela estuvo como cocinera durante veinte años. El jefe de Teresa, le ofreció un empleo de medio tiempo, en el que debía trabajar desde las 8 de la noche hasta la medianoche.
Con ese horario nocturno, podía atender a su abuela durante el día y luego de dejarla dormida, irse al restaurante y cumplir con su jornada de trabajo. Tatiana, su vecina, todas las noches, le hacía el favor de monitorear a Teresa y ver que estuviese