DALILA
Vivo en un mundo surrealista, eso es en lo primero que pienso cuando siento que todo ha acabado, y caigo en esta nueva realidad, una en la que me encuentro sentada al lado del Boss de la mafia rusa, comiendo y bebiendo juntos, una italiana y un ruso, maldición, incluso suena salido de algún libro de romance en donde la mafia, es el plato principal de cualquier orden.
—No has probado alimento —dice mirando mi plato lleno.
—No tengo apetito —respondo en un tono apenas audible.
Él de