Una sorpresa que no esperaba.
Kath no pudo soportar quedarse callada y terminó por contarle a William lo que había ocurrido con su madre y con Shirley mientras hablaban por teléfono en la noche.
—Siento que hayas tenido que pasar por eso de nuevo —le dijo él y, aunque intentaba disimular, se le notaba mucho el coraje que aquello le daba—. Y más siento haber estado tan ciego, pero puedes estar segura de que se van a arrepentir.
—No es necesario que discutas más con tu madre, Will. Puede no soportarme, está en su derecho de n