—Sé que no me porté bien y que debí ponerle un alto a mamá, pero no supe cómo hacerlo —William escuchó a James hablar y le parecía estar viendo a un desconocido.
Ese que estaba frente a él no era el odioso gemelo que conocía.
Estaba sintiendo tanta ira, que se comenzó a marear y la vista se le nubló.
Ni siquiera se había sentado para dejarle claro que quería que aquella reunión fuese rápida, pero James no parecía darse por aludido.
Se agarró a la mesa para sostenerse cuando por unos instantes l