Mundo ficciónIniciar sesiónFinalmente llegamos a la mansión Fernández.
-¿Tu madre y tu padre están en casa? -cuestioné con preocupación, mientras la sangre goteaba de mi boca.
-No... afortunadamente -murmuró la última parte en voz baja, pero lo escuché, así como el alivio en su voz. Me pregunto por qué odia tanto a s







