Capítulo 135.
Punto de vista Alessia
Estaba de vuelta en casa. Se sentía como para siempre desde la última vez que estuve aquí, por supuesto que nada cambió. Solo yo lo hice. Había derribado mis muros, lo había decepcionado todo. Me dejé ser vulnerable para él. Solo para él. Cuando me tocó, cuando me folló, Dios se sintió como si fuera mi primera vez. Ojalá lo fuera. No me cansé de él, de su toque, de su polla. Esos ojos oscuros suyos, esos labios peligrosos. Esa noche le di todo y no me importó. Ni un ápice