Los pasillos de la universidad estaban llenos de murmullos y risas, pero para Valeria, todo parecía un eco distante. Caminaba al lado de su hermana Valentina, sumida en sus pensamientos.
Desde aquella noche con Alexandre, había pasado una semana entera sin recibir una llamada, un mensaje, ni siquiera una mirada de su parte en la universidad. La ausencia de Alexandre la atormentaba, llenándola de dudas y miedos.
Valentina notó la distracción de su hermana y frunció el ceño.
—¿Qué te pasa, Vale?