Cuando Ammy llegó a su casa, su semblante reflejaba una mezcla de cansancio y tensión acumulada. Apenas había cruzado la puerta cuando una de las empleadas se le acercó con urgencia.
—Señora Ammy, el señor Omar ha vuelto. —dijo la empleada con evidente nerviosismo.
Ammy asintió, sus labios formaron una fina línea de preocupación mientras subía las escaleras apresuradamente. Al llegar a la habitación de Omar, abrió la puerta de golpe, encontrándolo de pie junto a la ventana, mirando hacia el jar