A medida que la noche se acercaba, Ava se preparó con la ayuda de su madre. Eligió un vestido elegante y cómodo, que realzaba su belleza natural. Aunque no podía ver su reflejo en el espejo, podía sentir la confianza y el apoyo de su madre.
Cuando Antony llegó a recogerla, la tomó del brazo con cuidado, guiándola con ternura.
—Estás hermosa, Ava. Vamos a disfrutar esta noche —le dijo, intentando transmitirle tranquilidad.
Mientras se dirigían a la fiesta, Ava trató de calmar los nervios que sen