SIETE AÑOS DESPUES
—Señor Abel. Su madre quiere que baje a desayunar con ella.
—Ahora no tengo tiempo, será en otra ocasión dile a mi madre.
Terminé de prepararme y salí de la casa, tengo un viaje de negocios y ver a mi madre solo haría que termine vomitando la comida. Jamás la perdoné por lo que me hizo, en verdad amaba a Lea pero por su ambición la perdí, ella la aceptaría si hacia lo que me pedía pero jamás pensé que ella fuera capaz de seguirme y escucharme.
Aquella noche esa maldita abogad