Al decir el nombre ella sale corriendo hacia a la casa. La sigo detrás y escucho a mi hermano preguntarle que le pasaba pero lo ignoró, cuando nos mira se sorprende, pero el que se sorprende soy yo al ver que venia de la mano con un niño con los mismos ojos de Violet. El pequeño era casi rubio con un parecido a él.
—Benjamin, Abel. ¿Qué hacen aquí?
—Lo mismo digo de ti. —observo al niño —Vaya, parece que no perdiste el tiempo para formar una nueva familia.
Mi hermano no me responde, en cambio l